Oasis
aún queda tiempo en la pausa frente al reflejo soy esa humedad: le doy vida a la sonrisa del hombre que mira sabiamente para que el tiempo se quede conmigo y el hombre que mira y no encuentra cómo evitar que la humedad impregne su suéter aún queda agua en este río inquieto la fantasía de rociar locamente al que finge sostener la gran sombrilla que en los dos mil setencientos segundos va filtrando deseos de humedad por encima de su suerte apenas algunas gotas se deslizan una le salpica la cicatriz se hunde en el tiempo de esa violencia conmigo el hombre que mira y sus labios hinchados de sangre invento que estallan y se contienen estallan en la saliva que no saborea soy la humedad que lo besa lejanamente porque no puedo ser otra cosa y aún queda vida y que si fuera, dejaría de ser moriríamos los dos de sed.